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diumenge, 27 de novembre de 2011

"EN CADA BOSTEZO SIENTO PUESTA CADA FIBRA DE MI SER". Rafael Berrio, compositor y cantante. La Contra de la Vanguardia 04/11/11

Tengo 48 años. Nací y vivo en Donosti. No tengo oficio ni beneficio. Estoy soltero y sin hijos. Soy un individualista anarquizante a lo Baroja. ¿Dios? No (salvo que me vea en un apuro muy grave).Me gusta pasear por la playa en invierno y salir a beber con amigos.


'1971'
Es muy bueno. Rafael Berrio (San Sebastián, 1963) compone canciones que te interpelan, exploran, hurgan, hacen pupa y acarician. Todas las canciones de su disco 1971 son exquisitas, escritas con hondura, dichas con terciopelo, musicadas con primor (Tú tienes a tu lado un ángel, dulce; Como Cortés, espléndida; todas, envolventes). Berrio no es un tipo conocido ni quiere serlo. Sosegado, sólo busca vivir del oficio de hacer canciones para otros, pero a veces canta y graba discos (Planes de fuga, Arresilanda o 1971: pueden escucharse en rafaberrio.com) únicamente para deslumbrar a las amigas y a los amigos. El arte de Rafael Berrio es un hallazgo muy placentero.

¿De dónde sale usted?
De mi casa. No tengo internet. Ni tele.
Es usted raro.
No es ningún esfuerzo. Es sólo que me asquea el tiempo presente, me disgusta.
¿Y qué le gusta?
Aquella España de mi niñez, sencilla, austera y tranquila, sin tiendas de marca, sin este frenesí... ¡Por mí, volvería a la autarquía!
Difícil: el mundo es global.
He vivido cinco años en una movil home, caravana sin ruedas, y muy bien. Y sin sofá.
¿Sin sofá?
¡Con unas sillas es suficiente! Y los libros, en cajas. Y un rincón para leer, agua caliente, un fogón... No necesito más. 
¿Se vive bien así?
¡No te llegan cartas ni publicidad al buzón! Y es muy romántico, sobre todo cuando llueve sobre el techo. Y se liga. ¡Tenderemos a vivir así, ya verá! 
¿Y a qué se dedica?
Compongo canciones. Y canto. Y grabo. 
Querrá vender muchos discos, pues...
Me da igual. Yo grabo discos para impresionar a los amigos. Y, sobre todo, a las amigas.Por eso cantamos. Ya digo en la canción Las mujeres de este mundo que en el momento de mi muerte "sólo lamentaré perder a las mujeres que amamos". 
¿Da recitales?
Me salen pocos. Mi ideal sería tener 150 seguidores fieles en cada ciudad de España. 
¿Rehúye el éxito?
¡Eso sería el éxito perfecto! Ser muy famoso es engorroso, no tendría calma. Con lo que me encanta pasear por una playa en invierno, caminar tranquilo. Así me inspiro. 
¿Y qué es el fracaso?
Algo interesante literariamente, pero no para sufrirlo uno. El fracaso es no amar y no ser amado. 
¿Cómo llegó usted a las canciones?
Mi padre tenía un taller y cantaba boleros. Tocaba el requinto, una guitarra pequeña, y de él aprendí a tocarla. Mi padre es de familia gitana vasca.
No sabía que hay gitanos vascos.
Hablaban erromintxela, un romaní euskaldunizado, y esquilaban ovejas en torno a la sierra de Aralar, nómadas.
¡Igual de ahí su gusto por la caravana!
De jovencito me dio por el movimiento punk y, durante la transición, por la nueva ola, reacción al folk vasco. 
¿La nueva ola era la movida?
¡Es que la movida en el País Vasco fui yo solo, ja, ja!. Luego llegó el rock radical vasco y nos quitó de en medio. Entonces debería haberme ido a Madrid, pero me quedé... 
¿Y por qué no se fue?
Por mi naturaleza, inclinada a la inacción y a la desgana, que considero una virtud. 
¿La virtud de la desgana?
Lo digo en la letra de una canción: "No hacer frases, no hablar, no formular sino lo estricto, que viene a ser, en suma, nada. Creo en la virtud de la desgana".
¿Es su filosofía vital?
Tengo la sensación de que hacer cosas y no hacerlas... ¡es lo mismo! Y tiendo a no hacer. Es un deje aristocrático. Hacer es burgués. En otra canción digo: "Yo, que en cada bostezo siento puesta cada fibra de mi ser".
A bostezar.
Y añado: "Yo, que no he encontrado nunca la razón de levantarme de la cama". ¿Por qué este frenesí de hacer, hacer, hacer...?
Entonces, ¿por qué hacer canciones?
A veces me lo pregunto. Hacer una canción es complicado, pide dedicación, ser anacoreta... Y a mí me gusta tomar vinos con amigos... pero no se compone nada con resaca. Así que estoy haciendo una canción y voy pensando: "¿Por qué este lío?".
Son canciones tristonas, nostálgicas...
¡Soy donostiarra! Pero también hay mucha humorada soterrada. Yo soy de la tradición francófona más que de la anglosajona.
¿Cómo se consigue una buena canción?
El primer verso te lo dan las musas, y el resto es ya trabajo de hombres. Y de días.
¿Lee algo para inspirarse?
Yo no leo novela moderna, sólo a Galdós, Baroja, la generación del 98 y del 27...
Debe de ser ya el único.
No, comparto esta pasión con un grupo de amigos, borrachos distinguidos: nos reunimos cada miércoles para tomar vinos y discutir de literatura. Lo que más me importa de la vida real es la literatura. No hay nada mejor que los libros.
¿Por qué titula 1971 su último disco?
Porque una canción habla de un álbum de fotos familiar del año 1971, cuando yo tenía ocho añitos, cuando todo era sencillo, luminoso, cálido, alegre: ese año me gusta, ¡es como un refugio!
Prefiere el pasado, ya me ha dicho...
Me desagrada el tiempo actual, el desarrollismo, la moda... todo me parece detestable. Siento añoranza de aquella plenitud, de aquellos días felices..., que hoy duelen, ¡qué paradoja!
¿Qué músicas oía por entonces?
Sonaban Aznavour, Cecilia, la primera Mari Trini, el primer Serrat, Jeanette... Canciones de Juan Carlos Calderón, José Luis Perales... ¡Reivindico aquellas canciones!
Deje el pasado y mire ahora el futuro.
El futuro no acaba de llegar nunca.
¿Cómo ve el mundo?
Lo digo en otra canción: "Yo, que he juzgado el mundo en torno a mí como una inhóspita intemperie". Sólo la literatura logra paliar esa intemperie.



1 comentari:

  1. Graciasssss per compartir l'entrevista i aquesta deliciosa canço! Aisssss, m'ha fet plorar i mira que...
    Bon diumenge Joan!

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