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dijous, 14 de març de 2013

¿QUÉ DICE TU PERFIL DE TI, EN UNA RED SOCIAL?, Núria Costa.

- He cambiado mi foto de perfil de facebook – dice Isabel
- Yo es que no uso facebook, prefiero twitter y no tengo ni foto- responde Marta
- Pues, yo uso facebook, twitter, tuenti y otras dos redes sociales más y en todas tengo la misma foto; una con dos calaveras – agrega Carlos.

¿Quién es más reservado? ¿Quién le da más importancia a la imagen? ¿Quién parece más extrovertido? Una conversación sin más trascendencia, pero con un fondo trascendente. Isabel, Marta y Carlos, han firmado su marca personal en la red.

“Nadie es tan feo como su foto de DNI, ni tan guapo como su foto de perfil de facebook” es una frase que se ha hecho famosa. Ciertamente, la susodicha, esconde una simbología importante y esta es ¿cómo queremos mostrarnos ante los demás? Ya sea ante amigos y  compañeros (facebook), con la intención de buscar nuevas vías laborales (linkedin) o  por la búsqueda e información de nuevo contenido (twitter), elegimos una imagen que nos represente. Independientemente de querer poner cara de guapos o feos, nuestra carta de presentación en las redes sociales, habla de nosotros, al igual que el uso que hacemos de las mismas. De manera consciente pero con características inconscientes, dejamos patente parte de nuestra personalidad y por ello, no en vano, muchas empresas rastrean perfiles y demás en búsqueda de respuestas psicológicas.
No se escapa nada. La imagen, el contenido que publicamos, la frecuencia con la que lo hacemos, incluso el tipo de redes que elegimos tener, hablan y nos delatan. Psicólogos y expertos han investigado sobre ello y han sacado conclusiones dignas de mención.

LA IMAGEN:
La imagen que ponemos en nuestros perfiles sociales, no nace de la casualidad. Hay quien opta por mostrar su rostro y/o cuerpo, hay quien opta por mantenerse en el anonimato o hay quien opta por escoger una imagen distinta y significativa para la persona. Es más; hay quien la renueva continuamente y hay quien pone una de hace X años. Sea como sea elegimos y eligiendo decimos algo de nosotros. A groso modo y según las investigaciones, cada una de estas opciones representa una manera determinada de quererse mostrar ante los demás. De esta manera, algunos estudios han corroborado que de las imágenes del rostro, las más elegidas son las que la cabeza está ligeramente inclinada hacia la derecha o la izquierda. Ofrecer una foto de cara completamente recta no aporta más que una información de existencia, sin nada a destacar. Sin embargo, la inclinación de la cabeza o alguna mueca determinada es un elemento diferenciador. ¿El cuerpo? Ocultarse el rostro y destacar una zona determinada del cuerpo indica un agrado especial por esa parte concreta, de la que tan orgullosos estamos, sea ésta un tatuaje, una marca o cualquier otro atributo que necesitemos destacar. Otra elección; ¿salir en la foto solo o acompañado? Algunos estudios indican que el hecho de elegir fotos en compañía indica la necesidad de demostrar relación social o un aprecio especial por alguien para hacerlo saber al resto. Las fotos antiguas podrían ser una manera nostálgica de quedarse en algún punto del tiempo, incluso una idealización de lo que se fue y ya quedó atrás. El anonimato puede tener varias interpretaciones que van desde el retrato de una persona reservada, hasta inseguridades y temor a la crítica. Por último una foto distinta a la nuestra puede ser una manera de querer mostrar algo con lo que nos identificamos y queremos que sea público, o una alternativa a nuestro “yo”, para seguir ocultos. En resumen; “una imagen vale más que mil palabras” aunque ésta se caracterice de silencio

CONTENIDO PUBLICADO:
¿Hablo mucho de mí y de lo que me pasa? Quizás se oculte narcisismo. ¿tengo un perfil con el que casi no interactúo o en el que me mantengo al margen? Quizás soy tímido. Quien comparte y comenta con otros, demuestra en cambio un alto grado de sociabilidad y extroversión. ¿Mis contenidos son ofensivos? Baja asertividad, egoísmo, falta de HHSS, búsqueda de la atención del entorno, falta de control de impulsos y necesidad de destacar. Finalmente interactuar con contenidos culturales, científicos, de actualidad  o demás temáticas específicas en algún campo, denota interés por aprender, estar informado y adquirir nuevos conocimientos.

Frecuencia de publicación:
Más allá de la falta de tiempo, una frecuencia casi inexistente denota desinterés por el contenido que ofrece esa red, sin embargo, una frecuencia desmesurada puede denotar rasgos ansiosos. También existe relación entre la frecuencia de publicación y el grado de sociabilidad/emocionalidad. Otros estudios apuntan que la frecuencia de actualización de estados o perfiles, puede denotar narcisismo, necesidad de admiración, incluso baja autoestima.

Tipo de redes elegidas:
No todo el mundo tenemos los mismos intereses y para ello cada red social, representa un interés concreto. Los estudios aseguran que por ejemplo los perfiles de twitter, corresponden a gente inquieta, interesada por la actualidad y la información, Linkedin representa a personas más enfocadas  e interesadas en el negocio, la adaptación al cambio y búsqueda de nuevos retos  y facebook, está basado en el interés por la relación social, la exposición y la curiosidad.

En resumen:
Nuestra huella en la red no queda exenta de rasgos psicológicos. Somos seres sociales y en mayor o menor medida, elegimos la manera de relación más acorde a nuestra personalidad. Pero más allá de la relación dejamos un rastro propio y lo hacemos mediante la imagen que mostramos, el contenido que publicamos y la frecuencia con la que la usamos. ¡ojo! Que todo queda público y entre etiquetas, fotos, tuits, publicaciones y críticas estamos forjando nuestro currículum psicológico en la red.


www.soncomosomos.com

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