Palabras, imágenes, canciones, emociones que nos acompañan en nuestro camino.

divendres, 3 d’octubre de 2014

LA PAREJA PERFECTA. Fábula.


Erase una vez una muchacha de nombre Nadia cuya belleza atraía a todos los hombres que la conocían. Sin embargo, se encontraba sola y turbada. Sucedía que tras las primeras alegrías del encuentro con sus encantadoras parejas, no tardaba en encontrarles defectos tan evidentes que decidía postergar la entrega definitiva. Y así pasaba el tiempo sin que Nadia, por una u otra razón, lograra satisfacer su deseo más ferviente: crear una familia feliz.

Algunas personas le decían que ello no dependía tanto de las cualidades de sus parejas, sino que el problema estaba en ella. Sin embargo, Nadia no podía creerlo. Un día oyó hablar de un sabio que, según se decía, a todos conmovía por el consejo y lucidez que encerraban sus palabras. Nadia decidió acudir a su presencia y, una vez allí le dijo:

- Necesito encontrar una pareja perfecta, y llevo muchos intentos frustrados ¿Qué podéis decirme? Supongo que una persona de vuestra fama y cultura, sin duda habrá encontrado la pareja perfecta.

Aquel anciano, con un brillo intenso en sus ojos, le dijo:

-Bueno, te contaré mi historia. A decir verdad, pasé también mi juventud buscando a la mujer perfecta. En Egipto, a orillas del Nilo, encontré a una mujer bella e inteligente, pero desgraciadamente era muy inconstante y egoísta. A continuación viví en Persia, y allí conocí a una mujer que tenía un alma buena y generosa, pero no teníamos aficiones en común. Y así, una mujer tras otra. Fueron transcurriendo los años hasta que un día-dijo el anciano haciendo una emocionada pausa-, la vi resplandeciente y bella. Allí estaba la mujer que yo había buscado durante toda mi vida...Era inteligente, atractiva, generosa y amable. Lo teníamos todo en común.

-¿Y qué pasó? ¿Te casaste con ella?-replicó la joven.

-Bueno...-contestó el anciano-, es algo muy paradójico... La unión no pudo llevarse a cabo.

-¿Por qué?, ¿por qué?, dijo incrédula la muchacha.

-Porque al parecer- dijo el anciano con mucho más brillo en sus ojos-, ella buscaba la pareja perfecta."

7 comentaris:

  1. Quanta veritat hi ha entre aquestes paraules!, quants cops busques i desesperes trobar.... al que ja tens al costat!

    ResponElimina
  2. I quant de temps i oportunitats perdem buscant, comparant, dubtant, per inseguretat, per no ferir, per no comprometren's....
    I quanta raó tens desconegut/da anònima!.

    Joan

    ResponElimina
  3. a quants ens passarà això............. reconec la meva exigencia però també se donar concessions, farà l'altre part el mateix???
    Pili

    ResponElimina
  4. Si em permitiu, crec que no está al costat, sino a dintre nostre, a la nostra ànima... i un dia -quand ja tens capacitat de veure-la perque et veus a tu matèix des de l'ànima- aparèix i, si ja heu aprés a estimar-vos els dos i teniu la valentia de fer-ho, us estimeu per sempre... pasi el que pasi a la vostra vida! ;-)

    ResponElimina
  5. Esperar dels altres la perfecció.diu molt de la nostra insatisfacció amb nosaltres mateixos....quant un mateix aprent a acceptar-se i a estimar-se tal com és ....imperfecte..pot acceptar i estimar als altres,no com voldriem que fossin sino tal com son...això és l´amor.M´ha agradat la fabula.
    marga arevalo

    ResponElimina
  6. Esclar que t'ho permitim Miguel, faltaria més. M'has fet pensar i molt amb la teva reflexió. I és veritat, hi ha parelles, no moltes, que no han passat simplement per la meva vida. S'han quedat, hi ha estimació i hem continuat caminant junts. No com a parella però si amb un amor que surt de dins.

    Gràcies!

    ResponElimina
  7. No creo que pase por "dar concesiones", no es cuestion de dar, ceder o permitir. Simplemente aceptar, si nos va bien perfecto, si no, no hay problema. El respeto, la comprensión, el dar sin esperar y sin espectativas creo que es lo que funciona mejor. Las comparaciones, las exigencias y las espectativas pienso que son las grandes enemigas de la pareja.

    ResponElimina