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dimarts, 9 de desembre de 2014

"No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños están para cumplirse." Frases para cambiar vidas.

Autor: Walter Disney.
En teoría parece sencillo, pero es uno de los retos más complejos al que nos enfrentaremos a lo largo de nuestra vida: determinarnos, por fin, a arrancar en busca de lo que soñamos.
Para crear en nuestras mentes ideales absolutos, o idílicas representaciones de los lugares a los que queremos llegar, somos bastante buenos (casi sublimes), pero decidir que ha llegado, sin excusas, el momento de ir a por ello, ya es harina de otro costal. Será tal vez debido a la llamada procrastinación: acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras más irrelevantes, pero también más agradables.
Y lo curioso es que una vez empezamos, el camino se allana y las dificultades (atemorizantes e intimidatorias al principio) se van disolviendo. El coraje de empezar lleva adosado un carácter extra y una resolución suplementaria para cumplir nuestros sueños... pero hay que ponerse en marcha.
Si tenemos, o al menos intuimos que tenemos, la capacidad, si nos consideramos preparados, si en nuestro fuero interno pensamos que nos merecemos eso que queremos conseguir, no es comprensible no intentarlo.
Walt Disney puede ser el gran paradigma de los soñadores: alguien que tiene una visión, cree en ella con fe irreductible y decide, él mismo y nadie más, que conseguirá su propósito, no importando el esfuerzo que deba empeñar en ello.
Con los soñadores y sus sueños, pasa algo parecido a lo que ocurre con las ideas novedosas. Al principio todo el mundo se muestra escéptico y a medida que prosperan y se van materializando, la credibilidad aumenta, hasta el punto de que una vez triunfan todo el mundo conocía su bondad desde el comienzo.
La leyenda de Disney está salpicada de constantes lecciones de superación y de muestras palpables de que la resistencia a claudicar, la fortaleza para soportar la adversidad y el ánimo elocuente de un sueño preciso y precioso, acaba dando frutos.
Llegó a Los Ángeles con cuarenta dólares en el bolsillo y una película sin acabar en su maletín. Su propósito era dejar de lado el cine de animación -consideraba que no podría competir con los estudios de Nueva York- y convertirse en director de películas de acción real. Así, hasta que se convenció de que no valía la pena sacrificar un sueño caro, auténtico y propio, por otro mas barato y ajeno.
"... Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui., Me dejó de importar quién ganara o perdiera; ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien «Amigo».
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, «el amor es una filosofía de vida». Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí cambiar tantas cosas... Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar".

"Todas las adversidades que he tenido en mi vida, todos los problemas y obstáculos, me han fortalecido... Uno no se da cuenta de cuando sucede, pero una patada en los dientes puede ser la mejor cosa que le puede suceder en un momento dado." 
(Walt Disney)

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