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diumenge, 14 de juliol de 2013

La prioridad de ser genrosos en esta época. Miriam Subirana.

Cuanto más amor compartes, más amor tienes. Cuanto más generoso eres más retorno recibes.
Vivir la generosidad y emanarla con nuestra presencia es prioritario en esta época de avaricia, consumo y distracción. La presencia generosa es la expresión de la abundancia del ser. No se trata de tener mucho, sino de ser y vivir en la conciencia de la abundancia. La naturaleza opera desde la abundancia. Es una abundancia basada en la confianza de que todo lo necesario saldrá a nuestro encuentro. Confiar nos ayuda a ser generosos.
Una presencia generosa comparte. Cuanto más amor compartes, más amor tienes. Cuanto más generoso eres, más retorno recibes. Podemos seguir el ejemplo de Gayatri que explica: "Cuando deseo algo me pregunto: ¿Qué es lo que puedo dar? Si por ejemplo quiero paz en el mundo, la pregunta es ¿cuál es mi contribución a esa paz? Si quiero amor, ¿cuál es mi contribución al amor? No somos seres vacíos, tenemos un porcentaje en nuestro interior de eso que deseamos."' Al compartirlo, empieza a emanar y a crecer. Al compartir desde tu interior, despiertan los tesoros que albergas.
Muchas personas viven en la conciencia de la carencia, de lo que les falta y de lo que no va bien. Esta actitud nubla su visión que está plagada de imágenes negativas del pasado y del presente. Y las incapacita para crear imágenes positivas del futuro anhelado. Este círculo vicioso genera cansancio Y actitudes defensivas y negativas. Les falta sincronía y empatía.
Cuando nuestro ser está dominado por la avaricia, sólo pensamos en cómo tener más y conseguir más. Es como si nunca suficiente. Siempre queremos más y más. Hemos creado una sociedad de consumo fundamentada en la necesidad, en la avaricia y en la conciencia de escasez.      
Para ser generosos es necesario cambiar el discurso de lo que no funciona y de las carencias. Las palabras crean mundos, y si nuestro discurso está basado en lo que no funciona, seguiremos anclados en las carencias. Nuestro corazón permanecerá encogido y nuestra mente limitada.
Las imágenes también crean mundos. Por eso es necesario aprender a crear imágenes de positividad que broten del agradecimiento y de la apreciación. Imágenes que surgen de la confianza en un futuro mejor, y de vivir los valores que dan sentido a nuestra vida.
La generosidad emana de un gran corazón, de un corazón abierto y de un corazón fuerte. La presencia generosa valora a los demás y los tiene en cuenta. 

Extracto del libro EI poder de nuestra creencia. Guía de coaching espiritual. Editorial Kairós.

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