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dissabte, 24 de gener de 2015

La farsa del día más triste del año.

Los psicólogos atribuyen a una "superstición" que el tercer lunes de enero sea la jornada menos feliz, como argumentó un experto en motivación en 2005
Hace justo diez años, un experto en motivación de Cardiff (Gales) presentó una fórmula matemática que concluyó que el día más triste del año es el tercer lunes de cada enero. Según él, ese día la gente es menos feliz que cualquier otro por varios factores a la vez. A saber: porque es lunes, porque es invierno y el clima no ayuda, porque la cuesta de enero coge pendiente y toca pagar las deudas que se arrastran de Navidad y porque los propósitos del inicio del año o no se han cumplido o ya se han abandonado.
El pasado lunes fue ese día: lunes, 19 de enero. En las redes sociales no hacía falta preguntar: los mensajes con el lema "bluemonday", que así se llama esta jornada, compitieron en carcajadas y en originalidad y los negocios (tiendas de ropa, restaurantes, agencias de viaje) aprovecharon el tirón con promociones y descuentos. Mientras, los psicólogos repetían lo de todos los años: que esta "farsa" carece de toda validez científica y que es más una "superstición", un tópico que de tanto repetirlo se ha convertido en una creencia popular.
"No tiene base científica ninguna. Me parece una chorrada monumental", sentencia, contundente, Serafín Lemos, catedrático de Psicopatología de la Universidad de Oviedo, en la misma línea que José Muñiz, catedrático de psicología: "Es un tópico pero nada más. Son esas cosas que si no se dicen nunca se sabrían", asegura.
El "bluemonday", en realidad, pareció ser más una cuestión digital que real. En Twitter, Facebook o Instagram no había duda, pero en las calles costaba encontrar a quien tuviera idea del día que era.
El "invento" tiene su origen en el año 2005. Una empresa dedicada a organizar viajes pagó a un psicólogo, experto en motivación, para que realizara un estudio a fin de adivinar cuál era el día más triste del año. A la empresa le interesaba para su negocio, porque podía utilizar ese "gancho" para ofrecer promociones. Así fue. "Hay que reconocer que es una interesante elucubración", admite José Muñiz. "En todos los tópicos hay algo de realidad. Es cierto que todos los lunes son un poco más tristes que otros días porque empiezas la semana. Y es cierto que estamos en invierno y ha terminado la Navidad. Estos factores favorecen que se pueda especular un poco", agrega.
"Lo que ocurre", interviene Serafín Lemos, "es que en enero concurren varias circunstancias: primero que después de Reyes nadie tiene un duro, que estamos en invierno y que hay gente que es más sensible a que los días sean más pequeños. Y puede que haya personas que esto lo asocien con un mal momento, también por la cuesta de enero, pero en líneas generales no le veo ningún valor a esta invención. Es como lo de martes y13: una superstición", explica.
¿Y estar triste es tan malo?

 "De la tristeza se aprende mucho porque obliga a reflexionar, a encontrare con uno mismo, a ver las distintas caras de la vida, que te reequilibran", cuenta Muñiz, que recuerda que "no existe el estado felicidad permanente".
El colaborador meteorológico de Eltiempo.es, Mario Picazo, ha declarado: "Aunque vivimos en uno de los países con más horas de sol al año y vamos sumando minutos de luz al día, aún tenemos por delante largas noches y muchas semanas de viento, frío, lluvia y nieve que seguro afectarán al estado anímico de más de uno".

Por su parte, la psicóloga del deporte y de la salud Patricia Ramírez indica que "emociones como la tristeza y la ansiedad surgen cuando las personas se sienten ante una amenaza", como por ejemplo afrontar el pago de las compras realizadas con tarjetas de crédito, o "en desequilibrio". A su juicio, "si una persona dirige su foco de atención a todo lo que resta (invierno, frío, inicio de la rutina, volver al trabajo, dormir menos, más responsabilidades) y no tiene en cuenta todo lo que suma (ser afortunado por trabajar, tener capacidad económica para responder al gasto de la tarjeta, tener calefacción para vencer el frío, reencontrarte con compañeros de trabajo con los que compartir los momentos vividos en vacaciones), lo normal es que se encuentre triste".

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